miércoles, 16 de junio de 2010

MUSEO ANTROPOLICO DE QUIBOR

MUSEO ANTROPOLOGICO DE QUIBOR

"Francisco Tamayo Yépez"

A mediados de la década de los anos sesenta, un grupo de maestros y artesanos dirigidos por Orlando Jiménez y Miguel Jiménez, Director y Profesor de la Escuela Artesanal La Ermita, respectivamente, inician la diligente labor de acopiar vasijas, collares y restos humanos recuperados en los distintos sitios arqueológicos ubicados en el Valle de Quíbor. De esta manera, se sieiribra la simiente de lo que más adelante constituiría la base que impulsó lo que hoy en día es el Museo Antropológico de Quíbor, con su reconocida y destacada colección.
Simultáneamente a la encomiable labor de estos notables quiboreños, a causa de unos trabajos de obras públicas realizados en el centro de la ciudad, se hizo uno de los hallazgos más trascendentales para la investigación arqueológica: el Cementerio Aborigen Boulevard de Quíbor. Las autoridades regionales, al tener conocimiento de tal evento, autorizaron los estudios antropológicos pertinentes, responsabilizando de los mismos al antropólogo Adrián Lucena Goyo. Los trabajos arqueológicos en el cementerio indígena en su primera etapa permitieron recuperar ciento treinta esqueletos humanos con numerosas vasijas y objetos en concha de caracol marino y hueso, utilizados como ofrendas mortuorias. La magnitud de la necrópolis y la necesidad de darle una interpretación científica a esa realidad histórica que se estaba presenciando, obligó a las autoridades políticas y a la opinión científica a fundar en la ciudad de Quíbor el Centro Científico Antropológico y Paleontológico del Estado Lara.
Con la creación de la Fundación Larense para la Cultura en 1979, el gobierno regional adscribe a su administración el Centro Científico, dando inicio a las reflexiones y replanteamientos sobre los objetivos y perfil que debía cumplir la
 
A partir del año 1995 comienza un proceso importante de transformación estructural en la sede edificada del Museo Antropológico de Quíbor, contando con el apoyo de la Gobernación del Estado Lara, el Instituto de Patrimonio Cultural y el Consejo Nacional de la Cultura. De esta manera se da comienzo a la construcción de nuevos edificios destinados a los ámbitos de investigación, alojamiento, administración y expositivos, garantizados por un trabajo tesonero de más de 40 años de labor ininterrumpida para el momento de la publicación de este escrito.
Para el año de 1999 el Museo Arqueológico de Quíbor cambia su denominación a Museo Antropológico de Quibor Francisco Tamayo Yépez, ampliando y elevando el estatus académico e investigativo de la institución, a la vez de un oportuno reconocimiento con el honor de llevar el nombre de tan insigne investigador nacional.
A partir del año 2000 se generan cambios importantes a nivel de las instituciones culturales del estado Lara, siendo el Museo una de las más aventajadas tras proponer a los diversos organismos científicos y académicos nacionales, la creación del primer Instituto de Antropología del país, realidad consolidada tras el ejecútese en febrero del 2002 de la Fundación Instituto de Antropología Miguel Acosta Saignes (FIAMAS) la cual tiene bajo su dirección al Museo Antropológico de Quíbor Francisco Tamayo Yépez.
Para el año 2003 FIAMAS logra poner en el aire la emisora cultural RADIO QUIBOC 97.1 FM, operando desde su sede, transmite información y programas de corte cultural y educativo, con el objetivo de divulgar nuestro patrimonio y las actividades que realiza la institución, vocero radio eléctrico que pretende mejorar la calidad de vida de los habitantes del Municipio a través del conocimiento de sus realidades históricas y contemporáneas.
El Museo entendido en el crecimiento académico y de imagen de su institución, prepara a jóvenes del Municipio durante más de un año a fin de formarlos como guías de sala, permitiéndoles un crecimiento personal y humano incalculable, cuyo resultado, es reflejo hoy de los fuertes lazos institucionales que estos jóvenes han logrados con las escuelas, colegios y liceos locales, regionales y nacionales.
Desde el mismo año 2002 la Dirección General y la Dirección de Investigación del FIAMAS, han tomado como norte la incorporación y participación académica de numerosas universidades regionales y nacionales, a través de pasantías, tesis de pre y postgrado, investigaciones multi e interdisciplinarias. Estudiantes y profesionales de

Odontología, Medicina, Geología, Arquitectura, Psicología, Educación, Documentación e Información, colman nuestros espacios para hacer posible su crecimiento académico e intelectual, con el aporte de un trabajo sobre el modo de vida y aspectos culturales de los primeros habitantes de nuestra región, así como, la organización, sistematización y automatización de las colecciones y su información asociada.
A partir de esta praxis académica nace en el 2005 el Centro de Documentación e Investigación dentro de la sede del Centro de Investigaciones FIAMAS, el cual presta un invalorable servicio general y especializado a estudiantes de todos los niveles educativos, brindando información de carácter histórico, antropológica y arqueológica, así como, información general sobre diversos temas relacionados con estas especialidades del conocimiento.
En la actualidad la dirección de extensión del Centro de Investigaciones a puesto en marcha de uno de sus más importantes Proyectos denominado MUSEO Y COMUNIDAD, el cual se ejecuta con el apoyo directo del Museo Antropológico de Quíbor y el Centro de Documentación e Investigación, cuyos espacios comprometidos con la labor educativa y formativa en torno a nuestra herencia patrimonial, brinda la oportunidad a los docentes, educandos y Comunidad en general, de ejecutar sus proyectos de aula, a partir de vistas guiadas, talleres de títeres, proyecto los mini guías y reto al conocimiento, entre otras actividades desarrolladas por los guías del Museo Antropológico de Quíbor.
En fin, el niño como aurora que señala el camino de nuestro pasado, presente y futuro, forjados con la primera vida de nuestros antiguos habitantes, los indígenas venezolanos, se transforma para nosotros en el principal protagonista hacia donde nuestros esfuerzos proclaman necesidad, en virtud de todo ello, los invitamos a unirse en esta cruzada, que no pretende otra cosa que convertirnos en mejores ciudadanos.

TERRITORIO
El Valle de Quíbor

El valle o depresión de Quíbor con un área de 30.000 hectáreas aproximadamente se encuentra a 705 metros sobre el nivel del mar. Desde el punto de vista geológico, corresponde a una fosa tectónica rellena de sedimentos detríticos del Cuaternario. Hay influencia de sistema de fallas sísmicas de Boconó, siendo la falla más activa la que atraviesa el valle en dirección sureste-noreste y pasa por las depresiones de Cubiro, Paso Real, El Molino, Cerro Caroto y se prolonga hacia el norte Guadalupe. La vegetación es semi-desértica, típica de cardones y espinares, con un piso superior arbustivo formado por especies como el cují, el olivo, el yabo, la vera y el cardón y un piso inferior sub-arbustivo, donde predomúoan la tuna, la guasábara y el buche. Los cursos de agua son semipermanentes, siendo los más importantes las quebradas Acarigua, Las Guardias, Los Barrancos, Las Raíces y Quipa. En las zonas bajas del valle de Quíbor existe una evaporación casi seis veces mayor que la precipitación, pero la escasez de agua se compensa con las quebradas que avenan desde las zonas montañosas que rodean la planicie, donde existe una alta pluviosidad.

Esta etapa de replanteamiento del centro de investigación culmina con su transformación en el Museo Arqueológico de Quíbor, a partir de mayo de 1981, con un ámbito regional de investigación, conservación y difusión del patrimonio arqueológico regional. Con este concepto de museo, se logró definir las distintas áreas de investigación y diseñar los programas y actividades con el concurso del trabajo interdisciplinario e interinstitucional. Fue iniciada en 1981 bajo la dirección del antropólogo Luís Molina, entendiendo que el objetivo fundamental del Museo Arqueológico es la investigación de los resultados obtenidos a través de estudios rigurosos, utilizando como vehículo el lenguaje museológico y su objetivación a través de la museograf ía, charlas, audiovisuales, seminarios y publicaciones diversas.
A partir del año 1988 comienza una nueva etapa para el Museo Antropológico de Quíbor con la adscripción a su sede del antropólogo social Juan José Salazar como director y del investigador Arqueólogo Arturo Jaimes Quero, quienes desarrollan una nueva propuesta museográfica y museológica que emerge como nuevo paradigma para la antropología regional y centrooccidental, por otra parte, se emprenden los primeros trabajos sistemáticos de prospección y excavación intensiva y extensiva de sitios arqueológicos pertenecientes al período de los cazadores del paleoindio venezolano. Sitios como: Los Tres Cruces, la Burrera, los Planes de Giogne, el Pedregal, Quebrada Arriba, Barbacoas, entre otros, son claros ejemplos al respecto.


En estos sitios arqueológicos fueron localizados diversos huesos de mastodonte, megaterio, toxodonte y gliptodonte, asociados a diversos artefactos construidos en piedra (industria lítica) e identificados como sitios de matanza, cacería y algunos talleres destinados a la manufactura de herramientas como puntas de proyectil, puntas de flecha, raederas y raspadores.
Todos estos hallazgos permitieron la consolidación de una de las más importantes colecciones líticas del período pleistocénico del centro occidente venezolano y del país. Se consolidan los trabajos de investigación, las relaciones interinstitucionales con el paleo antropólogo Profesor Ornar Linares de la Universidad Simón Bolívar de Caracas, con el Profesor paleontólogo Politis de la Universidad de La Plata, y con el arqueólogo José Arduas de la Universidad de Bogotá. Se realizan viajes para el intercambio de experiencias a partir de trabajos de campo paleontológicos a nivel internacional.

Posteriormente durante los años 1989-1990 se realiza el montaje de la exposición del Museo ARQUEOLÓGICO DE QUÍBOR (MAQ) para cele Segundo Congreso Mundial de Arqueología WAG II, realizado en la cuidad Barquisimeto. En ese mismo año, se firma un convenio de cooperación e Empresa Sistema Hidráulico Yacambú-Quibor (SHYQ), el Instituto Venezol Investigaciones Científicas (IVIC) y FUNDACULTURA - MUSEO ARQUEOL( DE QUÍBOR denominado Proyecto de Arqueología de Rescate en el Área de Afecta Sistema Hidráulico Yacambú-Quíbor, con una duración de 5 años.
Con este convenio se consolida la presencia de nuevas instituciones científi» coadyuvaran con los planes y proyectos en torno a las investigaciones arqueo] sociales y biológicas del valle de Quibor y sus áreas de influencia directa e ind En tal sentido, el museo refuerza su equipo de investigadores con la llegada d EriKa Wagner Jefe del Laboratorio de Arqueología del IVIC, la Dra. Lilliam investigadora del Laboratorio, y los antropólogos físicos Edgar Inimas Gil , Alberto Gil, todos miembros del Instituto Venezolano de Investig, Científicas.
Entendiendo la labor del MAQ como órgano científico y educativo, en el año publica el primer Boletín del Museo Arqueológico de Quibor, impulso que alca publicaciones en los siguientes años, contentivas de los diversos trabe investigación en los campos de la Historia, Antropología Biológica, Etnot Arqueología, entre muchos otros.
A nivel científico e investigativo a partir del año 1992, el cuerpo de investí^ adscritos al Museo de Quíbor, ponen en marcha tres proyectos fundamentales proceso de reconstrucción sobre el modo de vida de los antiguos habitante región larense, ellos son: Proyecto Etnohistoria del Estado Lara dirigido por ( Antropólogo Juan José Salazar, El proyecto Cazadores Antiguos del estac dirigido por el antropólogo Arturo Jaimes Quero, Proyecto Sicarigua Los Arai los Proyectos Antropología Física en el estado Lara, Proyecto Cerritos Indíg< Guadalupe y Proyecto Sitio Arqueológico la Pura y Limpia dirigidos por í Antropólogo Félix Alberto Gil.
Durante los años 1994-1996 el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) empí Primer registro patrimonial arqueológico del estado Lara, delegando esta funci Museo de Quíbor (MAQ), constituyéndose en uno de los más completos r< patrimoniales e históricos a nivel arqueológico del país, el cual es incorporado publicación electrónica del IPC. Por otra parte, en el 1995 se realiza ui arqueológico denominado UN VIAJE DE MILENIOS.

Posteriormente durante los años 1989-1990 se realiza el montaje de la nueva exposición del Museo ARQUEOLÓGICO DE QUÍBOR (MAQ) para celebrar el Segundo Congreso Mundial de Arqueología WAG II, realizado en la ciudad de Barquisimeto. En ese mismo año, se firma un convenio de cooperación entre la Empresa Sistema Hidráulico Yacambú-Quibor (SHYQ), el Instituto Venezolana de Investigaciones Científicas (IVIC) y FUNDACULTURA - MUSEO ARQUEOLÓGICO DE QUÍBOR denominado Proyecto de Arqueología de Rescate en el Área de Afectación del Sistema Hidráulico Yacambú-Quíbor, con una duración de 5 años.
Con este convenio se consolida la presencia de nuevas instituciones científicas que coadyuvaran con los planes y proyectos en torno a las investigaciones arqueológicas, sociales y biológicas del valle de Quibor y sus áreas de influencia directa e indirectas.
En tal sentido, el museo refuerza su equipo de investigadores con la llegada de la Dr. EriKa Wagner Jefe del Laboratorio de Arqueología del IVIC, la Dra. Lilliam Arvelo investigadora del Laboratorio, y los antropólogos físicos Edgar Inimas Gil y Félix Alberto Gil, todos miembros del Instituto Venezolano de Investigaciones
Científicas. 
Entendiendo la labor del MAQ como órgano científico y educativo, en el año 1991 se publica el primer Boletín del Museo Arqueológico de Quibor, impulso que alcanzará 8 publicaciones en los siguientes años, contentivas de los diversos trabajos de investigación en los campos de la Historia, Antropología Biológica, Etnohistoria, Arqueología, entre muchos otros.
A nivel científico e investigativo a partir del año 1992, el cuerpo de investigadores adscritos al Museo de Quíbor, ponen en marcha tres proyectos fundamentales para el proceso de reconstrucción sobre el modo de vida de los antiguos habitantes de la región larense, ellos son: Proyecto Etnohistoria del Estado Lara dirigido por el M.Sc. Antropólogo Juan José Salazar, El proyecto Cazadores Antiguos del estado Lara dirigido por el antropólogo Arturo Jaimes Quero, Proyecto Sicarigua Los Aranguez y los Proyectos Antropología Física en el estado Lara, Proyecto Cerritos Indígenas de Guadalupe y Proyecto Sitio Arqueológico la Pura y Limpia dirigidos por el M.Sc. Antropólogo Félix Alberto Gil.
Durante los años 1994-1996 el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) emprende el Primer registro patrimonial arqueológico del estado Lara, delegando esta función en el Museo de Quíbor (MAQ), constituyéndose en uno de los más completos registros patrimoniales e históricos a nivel arqueológico del país, el cual es incorporado en una publicación electrónica del IPC. Por otra parte, en el 1995 se realiza un video arqueológico denominado UN VIAJE DE MILENIOS.

HABITANTES
Hombre y Paisaje

A pesar de la diversidad ambiental y de las diferentes oportunidades de acceso a los recursos hídricos, de fauna, de flora y de tierras cultivables, los grupos humanos prehispánicos ocuparon los distintos -sectores fisiológicos y pisos climáticos de la región larense. Esto significó que tanto las regiones montañosas, como una tupida cubierta vegetal, como las regiones bajas y semiáridas, fueron lugares donde existieron antiguos asentamientos humanos. De acuerdo a las investigaciones arqueológicas, que se han realizado, desde finales del pleistoceno, hace unos 10.000 años, existe la presencia humana en el territorio de Lara. Desde entonces y hasta el siglo XVI de nuestra era, se produce la ocupación por parte de los grupos prehispánicos de los valles, depresiones y serranías de la región. Luego, durante la conquista española y el proceso de fundación de los centros poblados, hay una preferencia por las subregiones con mayores recursos de agua, concentradas en su mayoría hacia el sur del Estado. Este patrón de ocupación del espacio se mantiene hasta nuestros días.
Lara: Primeros Habitantes.
Los testimonios arqueológicos más antiguos en el estado Lara corresponden a las sociedades cazadores. Se estima que hace unos 10.000 años los primeros habitantes de la región centraron su subsistencia en la caza de grandes mamíferos, como los mastodontes y los megaterios, que se extinguieron a finales del pleistoceno, cuando ocurrieron drásticos cambios climáticos. A pesar de que los estudios hasta ahora realizados no permiten llegar a conclusiones definitivas, se han encontrado artefactos de piedra como punta de lanza, percutores, raspadores y raederas, junto a huesos de los animales mencionados. Estos hallazgos se han realizado especialmente en las regiones montañosas del sur y del centro de Lara y parecen guardar relación con hallazgos similares en la región del Jobo, al sur del estado Falcón, en los sitios Guaco y Taima-Taima, en les cercanías de la ciudad de Coro y en el sitio   El Cayude, en la península de Paraguaná.
Lara: Agricultura, Intercambio y Jerarquías
Desde comienzos de la era cristiana existieron en el territorio del estado Lara sociedades agriculturas que poseían una estructura social jerarquizada. Las evidencias de estos pueblos consiste fundamentalmente en cementerios en los que se observa el carácter desigual del tratamiento dado a los enterramientos humanos. Además, en estos cementerios destaca la presencia de objetos votivos fabricados con conchas de caracoles marinos, para lo cual se requirió de una compleja y extensa red de intercambio, para la obtención de materia prima y una especialización artesanal para su elaboración. A partir del segundo    milenio después de Cristo se conforman sociedades de cacicazgo cuya aparición está relacionada con la existencia de la agricultura desde varios siglos atrás, la posible complejización del proceso agrícola y la obtención de un mayor rendimiento en la productividad de los cultivos. Para ello se construyeron estructuras artificiales como estanques, canales de riego y terrazas en las laderas de las montañas. Por otra parte, los asentamientos eran las grandes aldeas, algunas con montículos y otras con terrazas en laderas, construcciones que servían para emplazar las viviendas.

Lara: Agricultura, Intercambio y Jerarquías

Desde comienzos de la era cristiana existieron en el territorio del estado Lara sociedades agricultoras que poseían una estructura social jerarquizada. Las evidencias de estos pueblos consiste fundamentalmente en cementerios en los que se observa el carácter desigual del tratamiento dado a los enterramientos humanos. Además, en estos cementerios destaca la presencia de objetos votivos fabricados con conchas de caracoles marinos, para lo cual se requirió de una compleja y extensa red de intercambio, para la obtención de materia prima y una especialización artesanal para su elaboración. A partir del segundo    milenio después de Cristo se conforman sociedades de cacicazgo cuya aparición está relacionada con la existencia de la agricultura desde varios siglos atrás, la posible complejización del proceso agrícola y la obtención de un mayor rendimiento en la productividad de los cultivos. Para ello se construyeron estructuras artificiales como estanques, canales de riego y terrazas en las laderas de las montañas. Por otra parte, los asentamientos eran las grandes aldeas, algunas con montículos y otras con terrazas en laderas, construcciones que servían para emplazar las viviendas.


COSTUMBRES FUNERARIAS



Los Cementerios Arqueológicos en el Estado Lara.
La información proveniente de los cementerios arqueológicos ha servido para reconstruir diversos aspectos de las formas de vida pretéritas. El tipo de alimentación, enfermedades, actividades físicas, posiciones de prestigio dentro del grupo, son algunos de los temas que se han explorado y para los que se han obtenido respuestas a partir de los estudios de los restos biológicos. En las regiones tropicales, los restos óseos humanos y las ofrendas fabricadas en cerámica y piedra son los mejores que se preservan en los yacimientos arqueológicos. De ellos se han obtenido valiosos datos acerca de las actividades productivas y los conceptos ideológicos de los pueblos prehispánicos.
Existen en la geografía larense numerosos sitios arqueológicos en los cuales una diversidad de objetos funerarios fabricados en cerámica, piedra, huesos de animales, concha marina así como vestigios e impresiones de utensilios y adornos elaborados a múltiples y distintos tipos de enterramientos humanos. A su vez, los cementerios se asocian con sitios de habitación, talleres cerámicos y líticos, campos de cultivo, estructuras para el regadío. Los datos obtenidos en los cementerios prehispánicos indican que los enterramientos presentan un tratamiento funerario diferenciado tanto para individuos como para grupos de ellos, variaciones funerarias determinadas por los aspectos políticos, religiosos biológicos que se expresan en» la preparación, tratamiento y manipulación de los cuerpos u osamentas. Las diferencias a nivel funerario eran otorgados de acuerdo a la posición social del individuo, adquirida a través de jerarquía por ejercicio de poder, filiación, étnica, habilidad o especialidad en algún trabajo, así como la causa de muerte, en algunos casos. Estos distintos tratamientos fúnebres se relacionan, a su vez, con la edad y sexo de los individuos.

El Cementerio del Boulevard
En 1965, cuando se instalaban los sistemas de cloacas en el centro de la Ciudad, fue descubierto accidentalmente el cementerio del Boulevard de Quíbor. Las excavaciones se iniciaron en 0966 y han permitido obtener importantes datos acerca del grupo humano que utilizó este sitio como lugar funerario entre los siglos II VII de la era Cristiana. Se han recuperado restos óseos de más de trescientos individuos, más de cuatrocientos objetos de cerámica y m^s de doscientos de concha de caracol.


Fases y Posiciones de los Enterramientos.


En los cementerios prehispánicos larenses se observan dos tipos de enterramientos: primario y secundario. A su vez estos tipos de enterramientos pueden ser individuales o múltiples.
El enterramiento primario, el cuerpo era colocado directamente en la sepultura, completo y articulado anatómicamente, generalmente con objetos votivos. Esta colocación del difunto en la tumba podía ser directamente (enterramiento directo) o utilizando algún elemento como intermediario entre el cuerpo y la sepultura (enterramiento indirecto). Tal es el caso de los fardos mortuorios fabricados con esteras y tejidos. En los enterramientos primarios los esqueletos presentan variaciones mortuorias de acuerdo con la posición y orientación en la cual fueron sepultados: esqueletos extendidos, semiflexionados y muy^flexionados, colocados decúbito dorsal (boca arriba), decúbito ventral (boca abajo) y decúbito lateral derecho o izquierdo (descansado sobre alguno de los lados del cuerpo), orientados generalmente en dirección este-sureste y norte.
En el enterramiento secundario, el difunto era sometido a un doble entierro-funeral, efectuado en dos fases: condición cadavérica y condición esquelética. En la primera fase el cadáver era sepultado en algunas de las posiciones antes mencionadas en un sitio sagrado durante un año aproximadamente, hasta alcanzar el estado esqueletal; una segunda forma de manipulación y tratamiento del difunto en esta fase consistía en ahumar-desecar el cuerpo, exponiéndolo al fuego o brazas de un fogón funerario, con el objetivo de desintegrar todos los tejidos blandos. El propósito de ambos métodos era el de lograr el estado esqueletal del cadáver, preparándolo para una segunda fase funeraria. En ésta, los restos esqueletados eran ahumados y desarticulados por los parientes, seleccionando algunos huesos como fémures, tibias, peronés, incluyendo el cráneo y durante un ritual funerario se le sepultada definitivamente en el mismo lugar sagrado o era llevado a otro lugar funerario. El resto de la osamenta era quemada totalmente y las cenizas mezcladas con una bebida ritual, era ingerida por los participantes del funeral.

SALA 4. LA ALFARERÍA
Alfarería Prehispánica en el Estado Lara




Una de las más importantes industrias desarrolladas por las sociedades aborígenes en Lara fue la cerámica. Utilizando la arcilla como materia prima, se fabricaron distintos  tipos  de  recipientes,  enseres y  objetos votivos  que  formaron parte fundamental tanto de la vida doméstica y cotidiana como de las actividades lúdicas y rituales de los antiguos pobladores de la región. Los objetos elaborados en barro cocido se usaron en las actividades relacionadas con la producción, preparación y consumo de alimentos, así como para su almacenamiento. El las festividades iniciáticas y religiosas y en las ceremonias fúnebres eran comunes las máscaras de cerámica y las ofrendas mortuorias consiste en recipientes que contenían alimentos o brebajes, así como figuras de arcilla que representaban deidades o personajes relevantes de las comunidades.
Tradición Tocuyano
La cerámica más antigua que se conoce en el estado Lara corresponde al llamado Estilo o Tradición Tocuyano. Se ha estimado que esta alfarería se elaboró en la región desde aproximadamente el siglo IV antes de Cristo hasta el siglo IV de la era cristiana. Esta cerámica se caracteriza por una decoración polícroma (negro sobre rojo; rojo sobre blanco, negro sobre natural: rojo sobre natural, negro y rojo sobre natural). Recibe su nombre de un yacimiento homónimo, situado en las afueras de la población de Quíbor y excavado por }.M. Cruxent en 1950. Sin embargo, se le encuentra en otros sitios arqueológicos del estado Lara, muchas veces asociada a contextos de tipo funerario, como es el caso del cementerio Camay, en el Municipio Torres. Su origen ha sido muy discutido por los especialistas: algunos han señalado sus posibles relaciones con tradiciones cerámicas contemporáneas del norte de Colombia, mientras que otros proponen un origen orinoquense y su relación y su relación con la expansión de poblaciones de lengua arawak desde la cuenca de Amazonas.
Fase Boulevard.
A la cerámica de Tradición Tocuyano le sucede en el tiempo la alfarería de la Fase Boulevard. Se ha calculado, con base en fechados radiocarbónicos, que se inicia hacia el siglo II después de Cristo y se extiende hasta el siglo VII de nuestra era. Se distingue por la casi total ausencia de decoración pintada y, en su lugar, la utilización de técnicas decorativas como el modelado, la aplicación y la incisión. Las formas más comunes son los cuencos multípodes, las botellas y los trípodes. El yacimiento más conocido e investigado en el cual se ha encontrado este tipo de cerámica es el Cementerio Boulevard de Quíbor, aun cuando también se ha reportado en otros sitios arqueológicos del Valle de Quíbor y del estado Lara. En todos ellos, la cerámica fue usada como parte de las ofrendas mortuorias y, de acuerdo al análisis de los objetos, los mismos fueron fabricados en forma expresa para ser incorporados al ritual funerario. Algunos investigadores han señalado similitudes de la alfarería de la Fase Boulevard con otros estilos de la región occidental como es el caso del estilo San Pablo del estado Yaracuy.


Tradición Tierra de los Indios.
Es la última tradición cerámica prehispánica del valle de Quíbor y de la mayor parte del estado Lara. Se extiende cronológicamente desde el siglo X después de Cristo hasta el siglo XVI de nuestra era, es decir, hasta los inicios de la época colonial, es característica en esta cerámica la decoración policroma con diseños geométricos, tales como bandas paralelas, ganchos, espirales y puntos. Entre las formas más típicas están los trípodes y las botellas, así como las figuras femeninas sentadas. La cerámica de esta Tradición se encuentra generalmente asociada a sitios de habitación, lo que explica el carácter doméstico que le ha adjudicado a buena parte de esta alfarería. Algunos de estos sitos arqueológicos son de gran tamaños y, en ciertos casos, existen estructuras artificiales como montículos y terrazas. Se ha señalado la relación que tuvo esta cerámica con otras tradiciones polícromas que se desarrollaron en el occidente de Venezuela durante los últimos cinco o seis siglos de la época prehispánica y, a su vez, se le ha identificado con el grupo étnico-lingtiístico caquetío.




La Agricultura en el Valle de Quíbor


Las evidencias arqueológicas relacionadas con la agricultura prehispánica en el valle de Quíbor se refieren exclusivamente al cultivo de maíz, aunque es posible que otras plantas formaran parte de las especies cultivadas. Los testimonios de maíz prehispánico hallados en el valle de Quíbor provienen de los sitios El Botiquín, El Tiestal, Ojo de Agua y La Tigrera y consisten en mazorcas carbonizadas, correspondientes a razas primitivas como la "pollo". El Botiquín y El Tiestal son sitios de habitación con montículos, ubicados en la zona plana del valle, mientras que la Tigrera se encuentra en el piedemonte al sur de la planicie. El Botiquín ha sido fechado entre 750 y el 950 después de Cristo y en este lugar se realizan actividades relacionadas con la extracción de sal de tierra. El Tiestal posee fechados que lo ubican entre 1500 y 1800 después de Cristo, mientras que Ojo de Agua y Tigrera no se poseen dataciones absolutas, aunque se estima su ubicación cronológica entre 1000 y 1500 después de Cristo.

Riego en el Valle de Quíbor
Al sur del valle de Quíbor se encuentra un complejo sistema de terrazas artificiales, canales de riego y depósitos para el almacenamiento y control de aguas estacionales. Su extensión aproximada es de 10 hectáreas y se ubican entre 800 y 900 metros sobre el nivel del mar, en pendientes que oscilan entre los 40 y 45 grados. Las terrazas, construidas con piedras, son de dos formas: semicirculares y lineales. Las primeras tienen diámetros que varían entre 1 y 4 metros y están dispuestas en forma alterna. Las terrazas lineales, que seccionan las laderas transversalmente, poseen pretiles de piedra en sus bordes y tienen entre 50 y 180 metros de longitud, alturas que oscilan entre 40 y 60 centímetros y un ancho promedio de 2 metros. Sobre los 900 metros de altitud se encuentra un sistema para almacenamiento de aguas estacionales, con un canal colector de unos 200 metros de longitud, que conduce el agua hacia una hoyada natural y de allí era trasvasada hacia los campos de cultivo en terrazas.
Instrumento para la Siembra y Procesamiento.
Aun cuando existen casos de pueblos cazadores recolectores que usaban herramientas de piedra pulida para procesar los frutos silvestres recolectados, se ha establecido en muchas regiones, una estrecha relación entre las prácticas agrícolas y dicha herramientas. A diferencia de la piedra tallada, los instrumentos de piedra pulimentada poseen características que los hacen más adecuados para tareas
agrícolas y el procesamiento de las cosechas. Las azadas de piedra, pulida no se pegan en la tierra que se labra, las hachas no se adhieren a la resina de los árboles que con ellas derriban los granos que se trituran en los morteros y los metates no se fijan de los cantos rodados que se utilizan como manos o elementos activos en el proceso de molienda. Si bien los artefactos de piedra pulida significaron un avance tecnológico, las sociedades que los adoptaron no abandonaron la fabricación y uso de herramientas de piedra percutida y desbastada utilizada desde muchos siglos antes por las sociedades cazadoras recolectaras, pues son más útiles para las actividades de cacería.







LAS TIC

Las Tic o tecnologías de la información y la comunicación son una serie de elementos los cuales tienen principalmente el objetivo de cubrir las necesidades educativas de las poblaciones a través de las técnicas mas avanzadas a nivel de tecnología en ellas se agrupan los elementos de informática, internet y telecomunicaciones
Puede darse como un concepto básico de las Tic a todo tipo de enseñanza que no es realizada directamente en un salón de clases sino a través de un medio de comunicación-
No quiere decir con ello que las tic sean mejores o mas viables que los métodos tradicionales de la enseñanza, pero a sue vez tratan de mejorar las calidades y exigencias de vida de las persona debido a la sobre población que imposibilita la educación en un plano terrenal. El uso de las tecnologías de información y comunicación entre los habitantes de una población, ayuda a disminuir la brecha digital existente en dicha localidad, ya que aumentaría el conglomerado de personas que utilizan las Tic como medio tecnológico para el desarrollo de sus actividades y por ende se reduce el conjunto de personas que no las utilizan.


LA TERCERA OLA


La tercera ola es un libro el cual fue publicado por Alvin Toffler en 1979, el cual en sus paginas expresa un mundo con aire futurista, es basado en la historia de la humanidad que describe la manera de la cual será configurado un mundo con sistemas industriales, políticos y económicos basados en primordialmente la superación de la ideología social.
El libro esta subdividido según el autor como las etapas de la sociedad en tres fases la cual caracteriza con el nombre de “Olas” siendo la primera la revolución agrícola donde la actividad económica principal era la caza, la pesca y seguido de la siembra en las etapas finales de dicha Ola
El hombre surge nuevas estructuras como el comercio y las primeras aldeas, también comienza a establecer puntos en donde puede empezar a residir, asi como también cambios en su alrededor para acomodarlo a su gusto, se concibe el concepto del trabajo, y comienzas las exploraciones demográficas. Luego se desarrolla la segunda Ola denominada comúnmente como la revolución industrial, la cual se puede no solo establece nuevos rasgos en productos y servicios sino también la organización mundial siendo esta la mas resaltante y que forzó a todas las sociedades a un cambio rotundo que paulatinamente se convirtió en un desarrollo de nuevas tecnologías, generando entre los inventos y desarrollos mas importantes las maquinas a base de electricidad, las maquinas de vapor y los sistema de combustión interna, dentro de los cuales cabe destacar el desarrollo de la industria automotor, y finalmente la llamada tercera ola que se encuentra cronológicamente en estos últimos 40 años, que dicho autor expresa como desmoralizadores, así como también consecuencia que fue impulsada por la segunda ola siendo la misma una continuación pero realidad sólo rompen paradigmas que la segunda ola nos impuso. Y anuncian que la tercera ola ya llegó y estamos cada vez más sumergidos en ella. La producción en serie es complementada con la producción en series cortas. La producción ya no se dedica a hacer decenas de miles de ejemplares de un único producto, sino cientos de ejemplares de cientos de productos. La dinámica de comunicación de la tercera ola es la comunicación varios a varios. Al igual que la producción , los medios se van desmasificando. Infinidad de revistas especializadas en temas específicos, numerosos canales de televisión por cable y satélite, la capacidad de las computadoras de comunicarse; hacen que la comunicación esté personalizada, y que el consumidor ya no se limite a tomarla "tal cual viene". Ahora el espectador puede intervenir en los diarios que lee y en los programas de televisión que mira.


INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La constante ola de sucesos tecnológicos inmersos en la sociedad hace que cada día los avances tecnológicos, es tan sofisticado el avance que en Inteligencia artificial una película de origen estadounidense filmada en el año 2001 por el director Steven Spielberg. Se basa en un mundo futurista lleno de interraciones con robot. Donde la moda recaía en Un nuevo modelo de robot con forma de niño, se crea buscando un nueva tendencia de mercado, el cual era cambiara los hijos, ya que en el filme se plantea un problema d superpoblación afectando a todas las civilizaciones a nivel mundial donde se restringue el numero de hijos por familias, el robot protagonista de la película es el primer prototipo de esta nueva generación de máquinas, la película tiene como fin crear conciencia con respecto a los estatutos actuales en la sociedad, basándose en los principios de morales y valores que deben ser conservados al pasar de los años.




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